Aromaterapia

¿Qué es la aromaterapia? ¿Cuál es su origen?

¿Qué es la aromaterapia? ¿Cuál es su origen?

 

Cuando la gente oye por primera vez el término aromaterapia se le viene a la mente un mundo mágico de fragancias, olores y perfumes, pero la aromaterapia dista mucho de ser esto, es más ni siquiera todos los aceites obtenidos huelen precisamente bien.

La aromaterapia a pesar de ser una terapia natural, se basa en la actividad de las moléculas bioquímicas que componen los aceites. Es una ciencia con  metodología rigurosa, protocolos estandarizados y resultados científicamente comprobados con ensayos clínicos.

Los aceites esenciales hay que manejarlos de manera delicada ya que su uso y conocimiento requiere práctica.

Los medicamentos sintéticos o los principios activos aislados de las plantas que  usamos en fitoterapia se usan para tratar una patología o síntoma concreto, bien definido y acotado, sin embargo los aceites esenciales pueden tener numerosos usos en función de la composición bioquímica de los aceites.

Esta composición bioquímica es fundamental ya que una misma planta sometida a diferentes variables de luz, clima, composición del suelo, altitud a la que se cultiva y una larga lista de etcéteras puede producir aceites esenciales con quimiotipos distintos.

¿Cuál es el origen de la aromaterapia?

Como tal el termino aromaterapia no se acuño científicamente hasta 1928 por Gattefosse, no obstante si hacemos un viaje al pasado sabemos que las esencias y aromas de muchas plantas han estado presentes a lo largo de la historia.

Si bien es cierto que no podemos llamar a lo que se utilizaba en la antigüedad aromaterapia científica puesto que los métodos de extracción de los aceites no se desarrollaron hasta el siglo XX consiguiendo aceites 100% puros y concentrados, si podemos ver que ya se intuía su uso más por la parte experimental que por la parte teórica.

Primeras referencias a los aceites esenciales

 

Registros que datan del año 4500 a.c. describen el uso de sustancias balsámicas con propiedades aromáticas, narran acerca de cortezas, resinas y especias perfumadas que usaban en rituales, templos, astrología, embalsamiento y la medicina

Muchos jeroglíficos de las paredes de los templos egipcios representan el proceso de mezcla de los aceites y reseñan cientos de recetas. Un antiguo papiro que se encontró en el templo de Edfu contiene la fórmula medicinal y las recetas de perfumes que usaban los alquimistas y sumos sacerdotes en la combinación de sustancias aromáticas para rituales.

En 1922, cuando se abrió la tumba de Tutankamón, se encontraron alrededor de 50 tinajas diseñadas para contener 350 litros de aceites esenciales. Saqueadores de tumbas habían robado casi todos los preciados aceites y habían dejado sólo las pesadas vasijas. En algunas de ellas todavía quedaban rastros de aceite. Los ladrones prefirieron llevarse los aceites en lugar del oro del rescate del rey, lo que demuestra cuán valiosos eran para esa antigua civilización.

Primeros usos de los aceites esenciales

 

Los médicos de Ionia, Attia y Creta (antiguas civilizaciones del Mar Mediterráneo) fueron a las ciudades del Nilo para ampliar sus conocimientos. En aquel momento se fundó la escuela de Cos, donde asistió Hipócrates (460-377 a.c) a quien los griegos, con algo de exageración llamaron el «padre de la medicina».

Los romanos purificaban sus templos y edificios políticos esparciendo aceites esenciales. También usaban sustancias aromáticas en sus baños de vapor para revitalizar el cuerpo y protegerlo contra enfermedades.

Tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, la Biblia contiene más de 200 referencias a sustancias aromáticas, incienso y ungüentos. Las sustancias aromáticas como el incienso, la mirra, el gálbano, la canela, la casia, el romero, el hisopo y el nardo se utilizaban para ungir y curar a los enfermos.

La reintroducción de los aceites esenciales en la medicina moderna comenzó finales del siglo XIX y comienzos del XX. Durante la Primera Guerra Mundial, el uso de esencias aromáticas en los hospitales civiles y militares se difundió ampliamente. Un médico francés utilizaba muchos aceites esenciales por sus propiedades antibacterianas y cicatrizantes.

¿Has leido ya nuestro post sobre las aromatecas? Descubre cual es la mejor forma de conservar tus aceites esenciales.

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